
La actuación de la dirección de la central nuclear Ascó 1 que, según el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), posibilitó por mala praxis la fuga de partículas radiactivas al exterior de la planta en noviembre del 2007, fue ayer duramente censurada. El máximo órgano fiscalizador de las nucleares en España ha elaborado un detallado informe en el que acusa a los titulares de Ascó 1 de ocultarle deliberadamente información y precisa que, el pasado 12 de mayo, la actividad radiológica de la nuclear alcanzaba los 176 millones de bequerelios, una cifra 750 veces superior a lo notificado inicialmente.
El informe del CSN, difundido el miércoles, fue elaborado a petición de Greenpeace y el Defensor del Pueblo. Carlos Bravo, portavoz de Greenpeace, calificó de "escándalo mayúsculo" lo ocurrido y consideró "claramente delictivo" el comportamiento de los responsables de la central. "El informe del CSN, elaborado a raíz de las preguntas que efectuamos, es demoledor y lo trasladaremos a la Fiscalía de Tarragona para que lo incorpore a las diligencias abiertas a raíz del incidente", dijo Bravo. Jaume Morrón, de EAC, consideró el suceso "extremadamente grave"...
Vía
16/5/08
El Consejo de Seguridad Nucear (CSN), acusa a Ascó de ocultar la gravedad de la última fuga
Etiquetas:
Energía,
Residuos radiactivo



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