Es "muy importante" considerar "la luz eléctrica como un recurso y no como un bien de consumo". Se debe "evitar dejar las luces de las habitaciones encendidas cuando se sale de ellas" y "encender la luz de casa cuando haya oscurecido" porque "se ha de procurar aprovechar las horas de luz natural".
Por otro lado, es recomendable el uso de bombillas de bajo consumo. Comentaron que éstas son "más caras que las normales", pero resaltaron que "se amortizan a medida que se usan porque permiten ahorrar en la factura mensual".
Asimismo, afirmaron que las lámparas fluorescentes consumen menos que las bombillas incandescentes normales. Explicaron que su pico de consumo energético se da en el momento de encenderlas, por lo que comentaron que lo mejor es no colocar tubos fluorescentes en habitaciones donde se encienda y apague la luz con frecuencia (dormitorios o pasillos).
Igualmente, en lugares donde se haya instalado más de un foco de luz se deberá elegir el adecuado para cada actividad que se vaya a realizar. En muchas ocasiones, indicaron, las luces indirectas resultan más rentables que las normales, consumen menos electricidad, y originan una iluminación uniforme en las estancias.
Por lo que se refiere a los electrodomésticos, éstos son los mayores consumidores de energía en el hogar, por lo que se debe, en la medida de lo posible, comprarlos de clase A, ya que a igualdad de prestaciones, un aparato electrodoméstico de este tipo consume un 70 por ciento menos de energía que otro de clase G.
En el caso del frigorífico, uno de los que más energía consume, es importante comprobar que la puerta sella herméticamente y ajustar el control de la temperatura a la posición intermedia. Si se va a estar ausente del hogar por un tiempo prolongado, es conveniente apagarlo. Respecto a la lavadora, es importante elegir su tamaño en función de su uso, además de limpiar los filtros, algo que ayudará a mejorar la eficiencia y el ahorro energético.
Aire acondicionado
Para los aparatos de aire acondicionado se recomienda ajustar el control de la unidad a una posición intermedia y utilizar un termostato para asegurarse de que no esté a menos de 20 grados centígrados. Además, se aconseja mantener limpios los filtros y apagar la unidad cuando se salga de la habitación porque "es más barato volver a enfriar un cuarto que mantenerlo frío todo el día", comentaron. Asimismo, piden que se utilice un interruptor con temporizador para evitar que, por olvido, se quede encendido hasta el otro día.
La calefacción y la producción de agua caliente sanitaria suponen la mayor parte de la energía consumida en una vivienda, el 66 por ciento, las temperaturas ideales son entre 19 y 20 grados centígrados para calefacción y entre 23 y 25 para el aire acondicionado.
Además, se recomienda 35 grados centígrados para el agua caliente de la ducha. Desde la Generalitat subrayaron que cada grado de más incrementa el consumo de energía en un 7 por ciento, lo que supone "un derroche innecesario" y una práctica que "además, no es beneficioso para la salud".
Por otro lado, se pide que se desconecten los aparatos eléctricos que no se estén usando y se recuerda que cuando un aparato está en modo de espera o stand-by, está consumiendo energía aunque no se esté utilizando. Del mismo modo, se explica que se puede ahorrar agua y energía al poner los electrodomésticos.
A este respecto, comentaron que casi toda la electricidad que consumen la lavadora y el lavavajillas se utiliza para calentar el agua del lavado, por lo que señalaron que es importante elegir un aparato que tenga programas cortos o de lavado en agua fría. Así se puede reducir hasta el 25 por ciento de tiempo de lavado y energía consumida.
Vía>>
30/6/08
Consumo aconseja la práctica de medidas de ahorro energético
Etiquetas:
Agua,
Desarrollo sostenible,
Energía,
Huella ecológica



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