
La región cuenta con el 40% de las plantas termosolares de producción de energía eléctrica -en construcción y proyectadas- del país, lo que junto al resto de energías renovables en las que se está trabajando llevará a Extremadura a posicionarse a la cabeza de las exigencias medioambientales a nivel europeo. Mientras que la Unión Europea ha marcado el año 2020 como fecha límite para que el 20% de la energía de consumo provenga de fuentes renovables, Extremadura alcanzará ese reto en 2012. Para cuando el resto llegue al ansiado 20%, las previsiones autonómicas es que más de la mitad de la energía consumida tenga su origen en una industria no contaminante.
Estos son algunos de los datos que responsables de la empresa Acciona y de la Junta de Extremadura dieron a conocer durante el acto oficial de colocación de primera piedra de la central termosolar que ya se construye en Majadas de Tiétar (Cáceres), similar a la proyectada en Alvarado (Badajoz). Entre los asistentes se encontraba el consejero de Energía, Industria y Medio Ambiente, José Luis Navarro, quién alabó la apuesta de la empresa, máxime al arriesgar su dinero en tiempos de crisis. Además iniciativas como ésta -dijo- se están configurando como un medio más para sortear las dificultades económicas del momento, sirviendo de alivio para los trabajadores de otros sectores más perjudicados, como por ejemplo la construcción.
A la construcción de plantas solares sumó los 23 parques eólicos proyectados en la región, cuyas obras se espera iniciar una vez superados los trámites administrativos, en 2010, para que comiencen a generar electricidad en 2011, argumentando la necesidad de mano de obra especializada que precisarán este tipo de instalaciones cundo empiecen a operar.
El consejero restó importancia al impacto visual que provoca una instalación solar de esta envergadura (precisa de cientos de hectáreas sin árboles sobre las que se ubicarán miles de espejos), manifestando que «es un impacto paisajístico mínimo» porque las placas solo son visibles a corta distancia debido a que se ubican sobre terrenos muy llanos. Además recordó que como cualquier industria ha de recibir el informe de impacto ambiental favorable con sus correspondientes medidas correctoras. Para concluir aseveró que contribuye a una economía sostenible, por lo que «el balance ambiental es claramente positivo».
Por lo que respecta a la planta de Majadas de Tiétar, de 50 MW de potencia, la construcción comenzó en marzo y empleará a unas 350 personas. La inversión prevista es de 241 millones de euros, lo que posibilitará una producción eléctrica equivalente al consumo de unos 30.000 hogares. Ocupará una superficie de 135 hectáreas (unos 189 campos de fútbol) sobre las que se instalarán 792 colectores solares con 190.080 espejos. Cuando entre en funcionamiento -previsto para otoño de 2010- evitará la emisión de 100.000 toneladas anuales de CO2 a la atmósfera.
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20/5/09
El 40% de las plantas termosolares españolas, llevarán a Extremadura a posicionarse a la cabeza de las exigencias medioambientales a nivel europeo
Etiquetas:
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