El Jardín Botánico de Nueva York acoge desde hoy la mayor muestra de flores holandesas de la ciudad, con motivo de la celebración del 400 aniversario de la llegada del navegante Henry Hudson a la Gran Manzana.
Bajo el título "El esplendor de los bulbos holandeses: Un legado de 400 años", la exposición se podrá visitar hasta el próximo 7 de junio en el Conservatorio Enid A. Haupt de los jardines.
"La muestra contiene tulipanes que datan de 1595, por lo que es una manera excelente de recorrer la historia de la horticultura y de esta pequeña planta que ha estado presente en la ciudad durante tantos años", explicó a Efe la directora de esta iniciativa, Karen Daubmann.
Inspirada en los jardines de Keukenhof (Holanda), este oasis natural del barrio neoyorquino de El Bronx reúne cerca de 50.000 flores, entre las que los famosos tulipanes holandeses comparten protagonismo con jacintos, liliáceas y narcisos, junto a muchas otras.
"Los bulbos holandeses son flores maravillosas que conviven perfectamente con plantas anuales o perennes, arbustos y árboles con flor, así como con cornus, Redbuds (árbol de Judas), dedaleras o abedules", señaló Daubmann.
La llegada de la tripulación de Hudson a Nueva York procedente de Holanda en 1609 fue el inicio de las relaciones comerciales entre ese país, el mayor exportador de flores del mundo, y Estados Unidos, el que más bulbos importa.
De forma paralela a esta exposición, el conocido paisajista holandés Piet Oudolf diseñó 30 metros de paseo con el personal estilo que le caracteriza y con la colaboración de su compatriota Jacqueline van der Kloet, que aportó un carácter sofisticado a la innovadora apuesta anual que incluye desde flores perennes hasta arbustos y árboles.
Daubmann señaló que para mantener el atractivo de la exposición, se recurrirá a "la magia de la horticultura para alargar la primavera y la vida natural de los bulbos holandeses".
El Jardín Botánico ofrecerá también paseos guiados por sus terrenos de bosque virgen, que en 20 hectáreas muestra al público la apariencia que tenía Manhattan antes de la llegada de los holandeses.
"La zona que ahora conocemos por sus rascacielos era naturaleza salvaje repleta de árboles altos, follaje, sotobosque de arbustos y muchos arces", indicó la directora.
Además, la Nueva Amsterdam que los británicos rebautizaron como Nueva York tras su conquista en 1664 albergará este año numerosas exposiciones en varios museos de la ciudad, así como una larga lista de actos al aire libre con los que se celebrarán los cuatro siglos de herencia holandesa.
Vía>>
3/5/09
El esplendor de los bulbos holandeses en El Jardín Botánico de Nueva York
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Jardines,
Plantación



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