La cadena de hoteles NH aprobó en julio de 2008 un plan medioambiental con una vigencia de cuatro años y el objetivo de reducir las emisiones de CO2, el consumo de agua y energía, y la producción de residuos, anticipándose así en ocho años a la propuesta europea, fijada para 2020.
Algo más de un año después, el hotel NH de Ciudad Real mostraba los primeros resultados, que indican que durante todo el año pasado se produjo un ahorro energético medio del 7,48%. Así, según explicaba el jefe de Mantenimiento, Carlos Vera, el máximo ahorro ha sido en agua (13,17%), seguido del gas (7,85%) y la electricidad (1,41%). Estos descensos del consumo contrastan con el incremento de cerca del 10% en la ocupación del hotel ciudadrealeño.
A raíz del último plan medioambiental, el NH de la capital manchega ha instalado nuevos sistemas de ahorro de agua. Así, los grifos de cada una de las habitaciones cuentan con los llamados atomizadores, que permiten ahorrar hasta un 40% de agua, pero manteniendo la presión. Asimismo, en todas las cisternas hay pulsadores de doble disparo para no vaciar el tanque entero si no es necesario.
También supone un freno al consumo de agua las nuevas medidas vinculadas con el lavado de las toallas y sábanas. Así, el responsable de mantenimiento indicaba que sólo se lavan si el cliente lo solicita. “Antes las sábanas se lavaban todos los días, pero ahora es cada tres o cuatro, salvo que el cliente las deje en el suelo”, que es la forma de hacerle saber a los empleados del hotel que quieren que las cambien. “En general, los clientes están concienciados y prefieren aguantar varios días con las mismas toallas y sábanas para contribuir al ahorro”, explicaba Carlos Vera.
Todas estas medidas están dando sus frutos, ya que el mayor ahorro registrado por el establecimiento hotelero es el que se refiere al agua.
El Plan Medioambiental 2012 es el conjunto de políticas de sostenibilidad ahora vigentes. Pero lo cierto es que ya desde hace varios años la cadena de hoteles viene aplicando medidas destinadas a los mismos fines. Así, desde el año 2003 se han impulsado acciones para la reducción del consumo eléctrico y de agua, mientras que en 2006 se empezó a comparar trimestralmente los consumos de agua y energía por cliente alojado para diseñar acciones específicas y medidas de corrección.
También el NH de Ciudad Real lleva bastante tiempo preocupado por este tipo de cuestiones. De esta forma, hace tres años se realizó un importante esfuerzo económico para instalar 30 placas solares en la azotea del edificio que permiten calentar hasta cinco tanques de agua con capacidad para 3.000 litros cada uno.
El hotel invirtió en la instalación de estos elementos unos 75.000 euros, amortizables en siete años, aunque la cadena espera reducirlo hasta los cinco años, algo muy probable, dado que desde su puesta en funcionamiento se ha logrado reducir al mínimo la utilización de las calderas. Así, durante los meses de verano la energía solar permite mantener la temperatura de los tanques a unos 60 grados centígrados, mientras que en invierno ronda los 25 ó 30 grados.
Por otro lado, ha pasado mucho tiempo desde que la última bombilla tradicional desapareció de las instalaciones del hotel. Hoy todas son de bajo consumo, principalmente dicroicas, con una potencia de 50 watios en recepción, 35 en los espejos de los lavabos de todas las habitaciones y 20 watios en el resto del hotel, aunque hay zonas donde incluso se han colocado bombillas de 13 y 9 watios.
Pero no sólo el NH lleva a cabo medidas destinadas a ahorrar energía. Así, por ejemplo, el hotel Doña Carlota instaló desde sus inicios placas solares, según explicó la responsable de Calidad, Selina Vallejo, quien señaló que el establecimiento cuenta con un Plan de Gestión Medioambiental que contempla todo tipo de aspectos, desde los más habituales, como la recogida selectiva de residuos, hasta los detalles más nimios, como evitar el papel higiénico con cloro y coloreado.
De forma progresiva, a lo largo de los últimos años, el Doña Carlota ha ido aplicando medidas como la descarga parcial de agua en las cisternas, la desconexión automática del aire acondicionado cuando el cliente abandona la habitación, el doble acristalamiento de las ventanas o luces con sensor de presencia.
Selina Vallejo indicaba que la inversión ha sido muy importante, aunque estaba incluida en la reciente reforma total de las instalaciones. En cualquier caso, aseguraba que el ahorro se ha notado, “y bastante”.
En cuanto al hotel Santa Cecilia, lleva dos años con la implantación de un Plan de Calidad que incluye la instalación de bombillas de bajo consumo, el reciclado de los residuos o la utilización de productos lo menos contaminantes posible.
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